“Escribo de Las Margaritas porque me duele este barrio y porque la literatura tiene que estar al servicio de quienes padecen la historia”

Gonzalo de Mora es el autor de Casa de Juventud y Tierra de aluvión concede esta extensa entrevista para  GETAFENSE

GETAFE/24 FEBRERO 2018/.Gonzalo Mora Martín nació en El Cerro de Andévalo, provincia de Huelva, en 1962. Pronto se traslada con su familia a Villaverde Alto, y algún tiempo después al barrio de Las Margaritas, donde llega con 12 años y donde discurre su adolescencia y juventud. Ya con más de 32 años, la vida le anima a mudarse de nuevo, en esta ocasión a Pamplona, donde actualmente reside y trabaja como funcionario de la Comunidad Foral de Navarra. Su vinculación con Las Margaritas, con Getafe, con la zona Sur de Madrid sigue siendo fuerte pues no en vano aquí residen sus familiares y amigos de entonces.

Tus dos últimas novelas Tierra de aluvión y Casa de Juventud están ambientadas en Las Margaritas. ¿Qué tiene este barrio getafense para inspirarte?

¿Cómo decirlo sin que suene pretencioso? Escribo de Las Margaritas porque me duele este barrio y porque siempre consideré que la literatura tiene que estar al servicio de quienes padecen la historia. El barrio de Las Margaritas siempre fue un barrio obrero, humilde, incluso con un cierto aire de malditismo por la drogadicción y la delincuencia en la que cayeron una parte de sus jóvenes. No, los vecinos de Las Margaritas nunca lo han tenido fácil, y yo he querido dejar constancia de que «ellos también estuvieron ahí». Salvando las distancias, esto es lo mismo que Sebastián Copons le transmite a Iñigo de Balboa para que relate la vida y obra del capitán Alatriste.

Gonzalo Mora pasó 20 años de su vida  (adolescencia y juventud) en Getafe. ¿Te sientes getafense a pesar de vivir a día de hoy en Pamplona?

Ya dijo Max Aub, un escritor que tenía cuatro pasaportes (español, francés, alemán y mejicano), que las personas nos sentíamos de donde habíamos estudiado el bachillerato. La metáfora es evidente: el ser humano no se siente de donde nace o de donde pace, sino del lugar donde despierta a la vida, a los sentidos, al amor, despertar que sucede a los catorce o los quince años, cuando comenzamos a estudiar el bachiller. Y a mí me tocó estudiar el bachillerato en el  Puig Adams y el Silverio Lanza,

Viajemos a los 80 y hablemos de tu última obra, Casa de Juventud. ¿Qué historia recoge la novela?

La historia de la Casa de Juventud Las Margaritas, un proyecto sociocultural de participación juvenil en el que se vieron inmersos cientos de jóvenes de Las Margaritas y de Getafe, y que alcanzó objetivos que inquietaron y preocuparon a los responsables municipales de entonces.

En la presentación del libro que hiciste el pasado mes de diciembre en el salón de actos del Centro Cívico de Las Margaritas hablasteis de la importancia de lo colectivo y de lo necesario en estos tiempos que corren de cambiar el “yo por el nosotros”. ¿Es un ejemplo el trabajo que hicisteis en la Casa de la Juventud en aquellos años de que sí se puede?

Creo que esa reflexión la realizó alguno de los profesores que tuvieron a bien acompañarme en la presentación. No sabría decir si el historiador Juan Carlos Ovejero, el filósofo Luis Martínez de Velasco, o el profesor de literatura Maxi Rey. En cualquier caso, ya dije en su momento que me pareció atinadísima aquella reflexión, y que, efectivamente, la historia de la Casa demuestra que con la implicación y el compromiso de todos se pueden sacar adelante proyectos maravillosos.

¿Dónde conseguir estas novelas?

Están distribuidas en diversas librerías de Getafe (El lobo flaco, o Siglo XXI, en el mismo barrio de Las Margaritas). También pueden conseguirse en el Facebook del autor o de la editorial Papeles del Duende, sin gastos de envío y con la dedicatoria de Gonzalo de Mora

Para aquellos lectores que aún no hayan podido leerse el libro. Cuéntanos las distintas actividades que surgieron en torno a la casa.

Fueron muchas, pero, por ceñirnos a las más importantes, digamos que pusimos en marcha un cine–club, un club de montaña, un grupo de teatro, una revista de creación literaria,  un boletín informativo del barrio, equipos de fútbol, balonmano o baloncesto, un local de ensayo para grupos de música donde venía gente de toda la zona Sur de Madrid…Y por supuesto la biblioteca popular García Lorca, que llegó a registrar más de 2.500 ejemplares (muchos de ellos cómics), y 350 socios. Por otro lado, las fiestas de Las Margaritas de los años 84 y siguientes —esas fiestas que deslumbraron a medio mundo—, no se podrían explicar sin la iniciativa y el trabajo de los jóvenes de la Casa.

Y por supuesto la biblioteca popular García Lorca, que llegó a registrar más de 2.500 ejemplares (muchos de ellos cómics), y 350 socios. Por otro lado, las fiestas de Las Margaritas de los años 84 y siguientes —esas fiestas que deslumbraron a medio mundo—, no se podrían explicar sin la iniciativa y el trabajo de los jóvenes de la Casa

Me consta que intentasteis hacer la presentación en el antiguo local de la Casa. ¿Por qué no fue posible?

Así es. Aquel sótano de la calle Azahar hubiera sido el marco idóneo. Pero parece ser que la llave que nos tenía que abrir la puerta no apareció por ningún lado. Nadie sabía dónde estaba, quién la tenía, a pesar de ser un local municipal.

Local Calle Azahar

El libro termina contando cómo acabó ese ilusionante proyecto. ¿Cómo lo viviste como coordinador de las actividades socioculturales que allí desarrollabais?

El final fue decepcionante, amargo, y yo no pude por menos que vivirlo así. Nunca entendí cómo pudo destruirse sin ningún pudor un proyecto sociocultural de aquella magnitud, y dejar de nuevo a la intemperie de las ventiscas sociales, no sólo a los jóvenes de entonces, sino a los que vinieron después. Cualquier persona con un mínimo de sensibilidad social se emocionará y se indignará con esta historia.

Háblanos de Tierra de aluvión, la memoria de un barrio, de un hombre y de una generación y de su protagonista José Martín Encinas, Joselito. ¿Muchos getafenses se sentirán identificados con él, verdad?

Tierra de aluvión es una novela ambiciosa, pues como el subtítulo indica pretende ser la memoria de un hombre, de un barrio y una generación. Por eso quizás me costó tanto tiempo escribirla. Porque quería abarcar todos esos universos. El mismo Joselito en ocasiones se siente desbordado por esa tarea que tiene entre manos, pero al final se siente satisfecho con el fruto de sus desvelos y decide ponerle el punto y final y entregársela al lector.

Por otro lado, e hilando con la pregunta que me haces, estoy seguro que muchos getafenses se sentirán identificados con Joselito, puesto que la historia de Joselito es la de todos aquellos que hoy rondan los cincuenta años y  que, de la mano de sus padres, llegaron a Getafe provenientes de Andalucía, de Extremadura, de las dos Castillas…, huyendo de la miseria de la España rural y con la esperanza de encontrar un futuro mejor. Caímos aquí en Getafe, de igual manera que pudimos haberlo hecho en el cinturón industrial de Bilbao o de Barcelona.

Los billares, el mercado, el Bar Zamora… ¿Los lectores reconocerán en la novela los lugares emblemáticos del barrio para una generación?

Seguro  que sí, por lo que ya he apuntado con anterioridad. Siempre con un toque de humor para quitarle pretenciosidad y humanizarla, la narración de Tierra de aluvión está plagada de escenarios y personajes de aquellos tiempos. Y por ello será difícil que no sean reconocidos como propios por toda aquella persona que, como digo, en la actualidad ronde los cincuenta años, y que viva o haya vivido en Las Margaritas, en Getafe o en Leganés. Me refiero a los niños y niñas de los colegios de EGB; a los estudiantes de cualquier instituto de BUP; a los jóvenes que pasaban las tardes en los billares, los bares o los pubs; o a quienes se tuvieron que ganar la vida trabajando en polígonos industriales o mercados.

¿Tienes en mente una tercera novela inspirada en Las Margaritas?

Hay quien me anima a que complete una trilogía ambientada en Las Margaritas, pero tampoco se trata de forzar la máquina. De momento quería escribir estas dos novelas. Y lo he hecho. Ahora bien, debo decir que ya está a la venta una segunda edición de Tierra de aluvión —que entiendo mejora a la primera—, y que me ha costado mucho mantener quieto a Joselito, quien me insistía en ofrecer esa segunda edición aumentada, esto es, con historias que se le quedaron en el tintero. Pero hay que ir paso a paso, y  ya veremos lo que nos depara el futuro.

 

Ruth Holgado

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