“Getafe necesita un nuevo proyecto de ciudad”

Pertenece a una de las generaciones más combativas de la historia reciente de nuestro país; en su adolescencia se movilizó en las manifestaciones del “No a la Guerra” y adentrado en los 30 salió a las plazas como miles de jóvenes para gritar aquel “No nos representan” de los indignados. Hoy, este ingeniero informático experto en inteligencia artificial es concejal del Ayuntamiento de Getafe y acaba de ser elegido recientemente Secretario General de Podemos en el municipio. Hablamos con Daniel Pérez Pinillos.(Parte 1/2 de la entrevista)

 

La política está llena de gente procedente del mundo de las ciencias sociales o las humanidades… ¿Cómo llega un ingeniero como tú a la política? 

Es importante que en nuestras instituciones haya una representación variada de nuestra sociedad, diversidad de perfiles académicos y profesionales, equipos interdisciplinares… Creo que la gente procedente de la ciencia tenemos muchas ideas que aportar y podemos sumar nuestra experiencia y metodología de trabajo. Por otro lado, si en la vida pública estuviesen involucradas más personas del ámbito académico creo que se habría podido evitar el maltrato que llevan años sufriendo la educación pública y la investigación científica. 

¿Por qué elegiste Podemos, y no otro partido o espacio político? 

En realidad, casi diría que fue al revés. Cambio climático, crisis económica, corrupción, recortes, desmantelamiento de la educación y la sanidad públicas, desahucios… Un panorama desolador. En ese contexto, que surgiese un proyecto como Podemos, que ofrecía alternativas reales, nos devolvió la ilusión a mucha gente. Esa esperanza hizo que muchas personas que jamás nos habíamos planteado estar en política sintiésemos la responsabilidad de dar un paso al frente para aportar nuestro granito de arena y convertir esa ilusión en cambios tangibles para la gente. 

En cuanto a Getafe, ¿cuál es tu vínculo personal con la ciudad? 

Siempre he estado vinculado a Getafe. Aquí vivían mis abuelos, así que era como mi pueblo, y pasaba aquí muchos veranos. De hecho, aprendí a nadar en la piscina del Polideportivo de San Isidro. Una vez que nos vinimos a vivir, en 1991, he hecho aquí toda mi vida. Aquí tengo mi familia, mis amigos y mis recuerdos. Estudié en el Colegio Castilla, después en el Instituto Manuel Azaña… y más tarde trabajé en la Universidad Carlos III. Me parece importante acabar con esa idea de que Getafe es una ciudad dormitorio, porque la gente de mi generación hemos hecho vida en esta ciudad: hemos estudiado, hecho deporte, nos hemos divertido aquí… 

Hace tres años decides pasar del activismo social a la política institucional y tomas posesión como concejal de Ahora Getafe. ¿Cuál está siendo tu experiencia personal como cargo público en el Ayuntamiento? 

Se aprende mucho sobre cómo funciona una institución local, algo que la gente no conoce. También se conoce mucha gente: técnicos, funcionarios, trabajadores del Ayuntamiento, sindicalistas, vecinos… Personas comprometidas, preparadas y que trabajan duro para que esta ciudad sea un poco mejor, a pesar de los políticos que nos gobiernan. Es una experiencia bonita y enriquecedora, pero también dura. Es frustrante ver cómo mucha gente te explica sus problemas y no puedes hacer casi nada para ayudarles, porque eres oposición y al Gobierno Municipal no le importa ni lo más mínimo. Duele la frivolidad y la poca voluntad de algunos políticos e indigna su incapacidad para activar una ciudad como la nuestra, llena de posibilidades. Es una responsabilidad difícil, que requiere muchas renuncias personales y, en mi caso, también profesionales; pero merece la pena. 

“Cobro menos como concejal que como profesor, pero a la política se viene a servir” 

Llegasteis a las instituciones con un discurso muy duro contra la “casta política”¿no te consideras ya un poco “casta”? 

Por eso tenemos un Código Ético tan estricto, con limitación salarial y de mandatos. En mi caso personal, cobro menos como concejal de lo que cobraba como profesor de secundaria, pero a la política se viene a servir, y de manera temporal.  

También hemos renunciado a todos los privilegios: no aceptamos entradas ni al Teatro García Lorca, ni al Festival Cultura Inquieta, ni al Coliseum… Acudimos a todos los espacios para implicarnos en la vida social de la ciudad, pero nos lo pagamos de nuestro bolsillo, como cualquier vecino. Soy azulón de toda la vida y, al igual que hacía en el antiguo estadio de Las Margaritas, sigo yendo a ver al Geta desde la grada, con mis amigos, pagando mi abono. No tendría sentido que ahora fuera al palco a verlos de gratis junto a la alcaldesa y el presidente.  

¿Y en lo político? ¿Están cambiando en algo tus planteamientos, ideas o posiciones previas?  

Soy aún más consciente de que se necesitan cambiar muchas cosas. Las instituciones son un lugar tremendamente burocratizado, que es lo que han hecho PP y PSOE de ellas, y han conseguido que estén muy alejadas de la gente y no den respuestas a sus problemas. Es necesario contar con mayorías suficientes para hacer cambios de calado. 

Hay quien dice que los concejales de Ahora Getafe os habéis caracterizado por ser el grupo de la oposición más duro y crítico con el actual Gobierno Municipal del PSOE. ¿Cómo valoras la actual situación que atraviesa Getafe? 

La valoro desde la tristeza, porque queremos a esta ciudad. Getafe lleva varias legislaturas estancada, no es algo exclusivo de ésta. Llevamos años sin nuevos proyectos ni objetivos. Los últimos años de Pedro Castro fueron de absoluta decadencia, y desde entonces han pasado varios gobiernos de distinto color y ninguno ha sido capaz de acabar con esa inercia. No quiero decir que PP o PSOE lo hayan hecho todo mal, sería injusto decirlo… Pero se precisa una visión global y del proyecto a largo plazo. Necesitamos diseñar nuevos horizontes de progreso, saber qué ciudad queremos ser en 10 o 15 años y encaminar toda acción de Gobierno para lograrlo. Necesitamos recomponer los grandes consensos de ciudad y un gobierno que no piense en las próximas elecciones sino en las próximas generaciones. En definitiva, Getafe necesita un nuevo proyecto de ciudad. 

¿Y cuáles crees que deben ser los principales vectores por los que debe bascular ese nuevo proyecto de ciudad del que hablas?

Desde mi punto de vista, son tres: equilibro territorial, justicia social y sostenibilidad medioambiental. Es necesario vertebrar territorialmente Getafe para que todos los barrios tengan unas buenas condiciones para el desarrollo vital de los vecinos, hay que acabar con la desigualdad social apostando por los servicios públicos y el empleo de calidad desde una perspectiva de género. Y tenemos que ir hacia una ciudad ecológica del siglo XXI. 

“Hay que apostar por la creación de empleo de calidad y reforzar nuestros servicios públicos” 

Hablas de reequilibrar los barrios del municipio. ¿Piensas que no existen unas buenas condiciones de vida en todos los barrios del municipio? ¿Cuáles consideras que requieren una intervención más urgente? 

Nuestros barrios están abandonados, en general. Vemos cómo los barrios más antiguos envejecen y se deterioran mientras los nuevos apenas tienen cubiertas sus necesidades más básicas. Antes había quien hablaba de barrios de primera y de segunda, ahora esa frontera se ha desdibujado y todos tienen problemáticas particulares en cuya solución no se está trabajando. Esto genera un grave problema de desequilibrio territorial que tenemos que ir corrigiendo progresivamente con un plan para el corto, el medio y el largo plazo. 

También has mencionado que la creación de empleo debería ser una prioridad, pero ¿tiene realmente competencias y recursos un ayuntamiento para hacer políticas de empleo? 

La ALEF fue hace años un referente a nivel estatal, y cuenta con magníficos profesionales, pero es necesario dotarlos de más recursos y de una dirección estratégica bien definida y que esté mejor coordinada con las políticas de desarrollo local que se hagan desde GISA. No hay nada de eso: se hacen proyectos casi por inercia, descoordinados y sin objetivos claros, y además los resultados no se evalúan. Evidentemente el empleo no es una competencia estrictamente local, pero tenemos que empujar hacia un cambio de modelo productivo para evitar la situación de precariedad e inestabilidad laboral que estamos sufriendo. 

¿Y en qué debe basarse ese cambio del modelo productivo? 

En la reindustrialización y el fomento comercio del barrio, los cuidados, los sectores verdes, la investigación y el desarrollo, dentro de una lógica de cooperación con otras ciudades del Sur. 

Uno de los eslóganes que ha utilizado el Ayuntamiento hace referencia a que Getafe es “vanguardia de las políticas sociales”. ¿Es esto realmente cierto? 

En absoluto. Por desgracia, las políticas sociales son un desastre. Si a uno le dijeses que el Gobierno de Sara Hernández lo que quiere es acabar con los servicios públicos y las políticas sociales, se lo creería, porque todas las decisiones que está tomando se podrían resumir en dos frases: menos recursos y menos personal. Al final todo funciona peor y con mayores dificultades, tal y como ya venía haciendo el PP. Hace poco se hizo público un estudio que señalaba a Getafe como una de las ciudades con menor inversión social por habitante de todo el país. Seguimos subidos en la inercia de privatización y desmantelamiento de los servicios públicos. 

Getafe es una de las ciudades con menor inversión social por habitante de todo el país” 

¿Y en qué se traduce, desde tu punto de vista, esa falta de inversión en políticas sociales? 

También es falta de planificación. En las escuelas infantiles municipales y casitas de niños falta personal y están saturados, y el Gobierno Municipal socialista se ha negado a sentarse a negociar con AMPA y sindicatos. La EMSV sigue actuando como una inmobiliaria: vende prácticamente todas las viviendas que construye, en lugar de crear un parque público de vivienda para las familias desahuciadas y para pinchar la burbuja del alquiler, que también afecta a Getafe. El Centro de la Mujer sigue sin coordinadora y sin personal, incapaz de atender a las casi 600 mujeres víctimas de violencia machista que acuden a pedir ayuda al año. Las ayudas para emergencia social han llegado a los receptores con un año de retraso… ¿No eran para atender emergencias? O la situación precaria en la que se encuentra el servicio de atención a domicilio, también privatizado… Hay demasiados ejemplos. Es realmente preocupante. 

Dices que seguimos subidos en esa supuesta inercia de la privatización de los servicios públicos, pero ¿hay margen para revertirla? 

Sí, no es sencillo, pero sí. Para revertir las privatizaciones se necesita voluntad política. En esta legislatura no solamente no se ha municipalizado: lo que se hace es mantener y continuar con las privatizaciones. Así es imposible. No es fácil, se necesita emplearse a fondo, y ni el actual Gobierno ni el anterior, del PP, están en esta línea, sino en la contraria. Por ejemplo, este año ha finalizado el contrato de mantenimiento de las instalaciones deportivas y Sara Hernández no sólo va a mantener todo privatizado, a pesar de que su situación ruinosa a consecuencia de este modelo, sino que también va a privatizar las nuevas pistas de uso libre. 

¿Pero cuál es la fórmula y el procedimiento exacto para lograr revertir esta tendencia? 

Es necesario hacer un mapeo de todos los contratos que actualmente tiene el Ayuntamiento y calendarizar cuándo finalizan, para adelantarnos y decidir con tiempo la mejor manera de recuperar la gestión. En ocasiones tal vez haya que diseñar nuevos pliegos que garanticen un mejor servicio y faciliten la recuperación en el futuro y en otras podrá remunicipalizarse sólo una parte, pero en algunos casos conseguiremos recuperar la totalidad del servicio, desde alguna delegación del Ayuntamiento o desde una empresa municipal. 

También hay que constituir una Comisión de Seguimiento y Control para supervisar si las empresas concesionarias de los servicios están cumpliendo con los contratos. Creemos que esto no sucede en la mayoría de las ocasiones y estas empresas privadas no están recibiendo ninguna presión por parte del Ayuntamiento. 

¿Cómo en cuáles? 

Por ejemplo, en el Complejo Acuático de Getafe Norte, donde con la privatización no sólo han acabado con los precios sociales para ciertos colectivos, sino donde también han perseguido a los trabajadores sindicados, han precarizado el empleo, los precios de acceso son abusivos y el estado de las instalaciones es lamentable. Sin embargo, hemos escuchado al Gobierno Municipal socialista decir que los pliegos se están cumpliendo escrupulosamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: