Lobo Flaco, mucho más que una librería: “Es nuestra profesión pero también nuestra pasión”

Son “tiempos tenebrosos” para el libro. En nuestro país cada día cierran dos librerías, una muestra más de la pérdida de valor del libro como elemento central de la cultura. La crisis económica, la irrupción de lo tecnológico y de nuevos operadores globales y virtuales… Las más damnificadas, las pequeñas librerías de barrio y de pueblo. Sin embargo, hay quienes no se resisten a intentar sobrevivir a este panorama desolador. Uno de ellos es Raúl Segovia, responsable de Lobo Flaco, la famosa librería de la calle Toledo de Getafe que comenzó su andadura allá por 2009.

Sois una de las librerías más importantes del municipio que se mantiene y continua con cierta reputación cultural, ¿cómo os sentís al pensar que, tras el golpe de la crisis y las nuevas tecnologías, vuestra pequeña librería sigue en pie y pisando fuerte? 

A día de hoy es un orgullo seguir abiertos pero, sobre todo, por el enfoque cultural que tiene Lobo Flaco. No es un negocio en el que el único objetivo sea lograr un beneficio económico, sino también tenemos un claro enfoque cultural y siempre intentamos aportar un granito más a todas las actividades que se hacen aquí en Getafe.

En vuestra labor como difusores de cultura y literatura, ¿qué papel creéis que tiene Lobo flaco para el fomento cultural en el municipio? ¿Qué pensáis sobre el enfoque de otros sectores culturales del municipio como asociaciones o escritores?   

El enfoque de Lobo Flaco se centra sobre todo en la diversidad de la cultura. Siempre estamos dispuestos a participar en actividades tanto internas como externas.  Intentamos colaborar de cualquier manera, ya sea cediendo el espacio, yendo a ferias o recitales de poesía. Hoy en día una librería no es solo un espacio fijo, debe ser también un espacio dinámico y externo, para lo cual tienes que estar presente no solo a nivel de municipio, sino también a nivel de la Comunidad de Madrid.  A través de las diferentes actividades siempre nos gusta estar en contacto con las ferias, y así relacionarnos con los autores. Todo eso es nuestra profesión pero también es nuestra pasión.

Dentro de este papel, ¿cómo veis a Getafe en el panorama cultural actual?  

En ese punto de vista soy muy crítico, el panorama en Getafe, entendido como a pie de calle, lo veo mal. Considero que se podrían hacer más cosas a nivel cultural, no solo hablando de libros, si no también con música, ferias culturales, etc. Siempre se pueden hacer más cosas y para ello, se necesita apoyo económico, pero también apoyo institucional. Yo creo que hoy en día nos faltan iniciativas y, sobre todo, mucho apoyo de la gente que dirige Getafe.

¿Tiene Lobo Flaco definido su tipo de lectores o, por el contrario, son muy diversos? 

Son muy diversos. Es cierto que tenemos un público objetivo muy abierto, pero no nos olvidemos de que es Getafe y los lectores son casi siempre los niños. Eso nos facilita el trabajo con la selección de fondos, para intentar hacer más accesible los libros que les gustan o les apetece leer. Nos estamos dando cuenta que la gente está poniendo mucho ahínco en traer a los niños. Entran, se sientan, ojean los libros y pasan tiempo en la tienda descubriendo y seleccionando sus lecturas.

Actualmente, ¿cuáles creéis que serían las tendencias entre los lectores? 

Nosotros somos una librería de fondo y la verdad es que hoy en día se vende muchos bestseller. Y sí, hemos notado que esa tendencia romántica que había hace unos años, ha decaído y, quizás, esté un poco más en auge la novela policiaca.

¿Qué pasa con la poesía, se sigue vendiendo? 

Sí, se sigue vendiendo. Pero es una poesía de moda, ha vuelto una especie de rebrote con gente que no leía poesía, público joven que se ha acercado mucho a ese tipo de lecturas. No es una poesía tan rígida, es una poesía más flexible y mucho más cercana a este público con inquietudes. Porque no solo es poesía romántica, si no también poesía reivindicativa, poesía urbana.

¿Creéis que las lecturas fáciles y de nuevos estilos, adaptados a los tiempos que vivimos, marcan una fuerte tendencia en detrimento de los clásicos o, autores de renombre que aún continúan publicando? 

Sí y no. En la sociedad de la inmediatez en la que vivimos hay poca gente que se para a saborear un libro. Para leer una novela difícil necesitas un espacio, un tiempo y, sobre todo, una actitud lectora.

Si es cierto que sigue habiendo gente que lee clásicos, por eso sobrevivimos nosotros, porque hay un público que no solo pide la última novedad, si no también clásicos o ensayos de teología, de filosofía, etc. Y nosotros estamos muy agradecidos de que esa gente disfrute con este tipo de libros.

Vivimos en un mundo 3.0 donde las nuevas tecnologías y el “aquí y ahora” está presente. ¿Cómo afecta para las pequeñas librerías de barrio plataformas como Amazon, grandes superficies como FNAC, etc.? Además, los nuevos formatos e-book, ¿van a conllevar una readaptación de las librerías tradicionales a los nuevos tiempos? 

Afecta y mucho. Todo ello viene dado por esta sociedad de la rapidez, la gente quiere un libro y lo quiere ya, sin salir de casa. Y nosotros tenemos unas limitaciones de espacio y eso es un gran inconveniente. Las librerías nos hemos visto obligadas a reinventarnos, puesto que veíamos plataformas, como Amazon o grandes superficies como FNAC, nos iban a hacer mucho daño. Por ello, ha habido que buscar puntos diferenciadores, por ejemplo: la cercanía personal, conocer los libros, el fondo, a tus clientes, todo ello es algo que no pueden dar las grandes superficies, ni las plataformas virtuales. No vamos a competir con gente que no es profesional del libro, tendremos que competir con los profesionales de nuestro sector, que no son muchos. Hace tres años leí un estudio de 1000 librerías cerradas en un año, eso te hace pensar hacia dónde vamos nosotros. Sin embargo, también es una cuestión de la mentalidad de las personas: comprar en Amazon implica que vas a acabar con los pequeños negocios, pero lo bueno es que esa mentalidad está cambiando.

¿Qué nuevos retos u horizontes tiene marcado el Lobo Flaco para los próximos tiempos? 

Nuestro reto es seguir abiertos aunque nos cueste la vida en ello. Es un negocio muy bonito, pero no olvidemos que es un negocio. Nuestro horizonte es ese, reinventarnos cada día y trabajar, trabajar y trabajar.

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