Los parques de Getafe: una oda a la dejadez y el abandono

Asociaciones de vecinos y usuarios llevan años denunciando el estado de olvido y dejadez en el que se encuentran parques como el de La Alhóndiga-Sector III, la Ciudad de los Niños del parque de Andalucía o el parque Lorenzo Azofra del centro, entre otros. En ellos es habitual ver árboles caídos o enfermos, hierbajos, farolas desmanteladas, basura de todo tipo o sendas que se convierten en barrizales intransitables cuando llueve. En lugares fuera del núcleo urbano, como el Cerro de Los Ángeles, los efectos del abandono progresivo por parte del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid también se hacen notar. Los pinos de las laderas, donde se acumula la basura, y la vegetación se han convertido en un secarral. 

Además de la suciedad, los vecinos también alertan del peligro que supone el deficiente mantenimiento de la superficie plantada. “Por suerte, aún no le ha caído ningún árbol encima a nadie”, cuentan desde la Asociación de Vecinos Getafe Norte. En junio, fuertes rachas de viento tumbaron dos árboles en Perales del Río y el Sector III, y el parque Lorenzo Azofra tuvo que cerrar de forma preventiva: no era la primera vez que, durante este año, se vivía una situación similar ante los temporales adversos. Además, la presencia de agujeros cerca de bancos y sendas han provocado varias caídas de usuarios. 

Parque Ciudad de los Niños

Privatización y nula coordinación 

Para los vecinos, la falta de coordinación entre el Ayuntamiento y las empresas que manejan la gestión de parques y jardines es el principal problema. “El tema de los parques lleva así toda la vida”, explica Enrique, de la Asociación de Vecinos Aires Nuevos: “Antes era competencia del Ayuntamiento, pero en estos últimos años tanto los gobiernos del PP como del PSOE han externalizado los servicios”. A día de hoy, el mantenimiento se hace de forma mixta. El personal del Ayuntamiento y la Empresa Municipal de Limpieza y Mantenimiento (Lyma) cubre la mayoría de la superficie (dos tercios). El resto “se mantiene con la colaboración de empresa privada” según fuente municipales. 

“Con la privatización, alguna de las partes responsables no está haciendo su trabajo. Otro problema son las subcontratas. Debería haber más gente revisando y vigilando esto”, detalla a este periódico Jesús, de la Asociación de Vecinos Getafe Norte. “Sería interesante saber cuántas empresas hay trabajando en parques y jardines”, comenta irónicamente.  

Los vecinos no creen que la falta de personal sea uno de los problemas: “Rara es la vez que no veo operarios trabajando”, afirma una vecina, Luisa, que suele caminar por el parque Antón Merlo. 

Parque Antón Merlo

“La Alhóndiga-Sector III debería ser el pulmón de Getafe” 

Ante la pasividad del Ayuntamiento, muchos han desistido en sus quejas. Es el caso de Fernando Pardo, biólogo y profesor de Formación Profesional, que lleva años interesándose por el mal estado de los parques y espacios verdes de Getafe. “Hace más de 20 años que me dedico a la jardinería. He trabajado en otros municipios como Móstoles o Leganés y nunca he visto nada igual a lo que tenemos aquí”, responde con rotundidad sobre la situación de las zonas verdes. Este experto asegura que los árboles mueren rápido porque se plantan mal y no se mantienen. “Al Ayuntamiento le sale mucho más caro replantar constantemente que hacer el trabajo bien desde el principio. Plantar y no mantener es un desastre económico. Además, según Pardo, en Getafe los técnicos encargados de parques y jardines deberían recorrer “más calle y menos despachos”. 

De todos los parques de Getafe, el caso que más preocupa a Pardo es el estado actual del parque de La Alhóndiga-Sector III. “Basta con ver la fotografía aérea del parque en Internet: está seco y hay muy pocos árboles. Es todo tierra, apenas hay césped. La Alhóndiga-Sector III debería ser el pulmón de Getafe, algo parecido al Retiro, una arboleda frondosa”, opina el biólogo. “La mala gestión de estos espacios es un asunto grave que se traduce en muchos problemas medioambientales a posteriori”, sentencia. 

Parque de La Alhóndiga-Sector III

Apostar por las zonas verdes 

Recorriendo los parques de Getafe hay algo que llama la atención: a pesar de la suciedad o su mal estado, nunca están vacíos. Ana va con su hija pequeña a jugar al parque Lorenzo Azofra cuando sale del colegio. “La solución no está en dejar de venir, sino en exigir al Gobierno unos espacios para los niños en condiciones”, recuerda esta madre: “Aquí juegan, se relacionan, y no solo los pequeños, también los adultos y las personas mayores”. 

Desde Ecologistas en Acción Getafe reivindican la faceta más social de estos lugares. “Los parques y zonas verdes son sitios de convivencia y esparcimiento”, cuenta Andrés Aganzo, de este colectivo verde: “Estos espacios benefician directamente a los vecinos, pero también al entorno natural. Un parque no es solo una cuadrícula llena de árboles, columpios y bancos, es un arma muy importante contra el cambio climático”. La masa vegetal reduce considerablemente los efectos de la contaminación y oxigena las grandes urbes como Getafe, que el año pasado alcanzó su mayor índice de contaminación por dióxido de carbono. “Es importante acercar a la ciudadanía los beneficios de tener zonas verdes”, añade el ecologista, que considera que “el uso pedagógico es la primera línea de solución”. 

En Aires Nuevos tienen claro el camino a seguir: “Remunicipalizar y frenar la fuga de dinero hacia empresas privadas”. “Aquí detrás había un terreno libre y van a construir un Foster’s”, lamenta Jesús. Él, como muchos otros, cree que el Ayuntamiento debería apostar por la creación de nuevos espacios verdes para los vecinos, y mantener y mejorar los actuales, en vez de “invertir en el ladrillo”. Es, en definitiva, un elemento clave en el futuro de los parques de la ciudad. Solo así Getafe podrá, por fin, tener su propio pulmón verde. 

Parque Lorenzo Azofra (Escolapios)

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