Renta Básica, ¿Es un peligro para el sistema que desaparezca la pobreza?

Este sábado la MARCHA BÁSICA llega a Madrid, Plaza de España, 17H,  contra el paro y la precariedad,  salierón de León hace quince días,  Hontanares Arranz miembro de ese colectivo nos envia esta reflexión

GETAFE/ 21 MARZO 2018/. Decía un amigo mío hablando de la pobreza, que desgraciadamente, al sistema le interesaba que hubiera pobres. Viniendo de alguien en situación de extrema precariedad que en este momento dormía en albergue, era una frase que no me dejó indiferente, porque el tenía mucho tiempo para pensar en ello.  Y hoy creo que en alguna manera tenía razón… hoy quiero tirar de esta idea para escribir porque creo que tiene bastante que ver con las resistencias a la Renta Básica-

En realidad mi amigo cuando hablaba del “sistema”, hablaba de quienes velan porque el sistema les favorezca. Pero si lo piensas bien, en realidad al sistema en su conjunto, le iría mejor que no hubiera personas en situación de pobreza, porque a no ser que uno tenga una mente criminal y piense en su exterminio, la pobreza, cuando hay que atenderla,  es increíblemente cara (salud mucho más deficiente, dificultades de convivencia e inseguridad por las actividades peligrosas que se nutren de ella…etc). Es decir, que en una cosa se equivocaba, porque acabar con la pobreza material favorecería al conjunto, dado que permitiría a las personas más facilidades para alcanzar su máximo potencial de cooperación.

Pero hay quienes apuestan porque nada cambie, ante el riesgo de perder el privilegio del codicioso. Hay una cierta psicopatía en quien vela por mantener que nada cambie, y pienso hoy en la muerte de quien ha cuestionado el exterminio en las favelas de Brasil, un modelo aún lejano al nuestro, pero no imposible.

Recorrido de la Marcha Básica 2018

Son muchos elementos los que sostienen este sistema,  pero al que me refiero es uno poderoso del que no se suele hablar; el miedo a la pobreza.El miedo a la pobreza se traduce de muchas maneras. Una de ellas es el miedo a los pobres,  el miedo a salir de la clase media, a ese magma de la pobreza donde uno no respira. Es preciso para calmar el miedo pensar que son pobres porque quieren.

 Nos han hecho creer que quien no trabaja es porque quiere, que quien es pobre es porque quiere…que si ponemos de nuestro esfuerzo no será posible que esto nos suceda, porque en realidad esto les pasa a los vagos.

Pero este discurso se está quebrando poco a poco. Cuando el desempleo se extiende, y las perspectivas no son mejores que lo que vemos, las consecuencias son que una parte de la población tiene que pasar por redimir sus culpas de un discurso que arrojaban contra otros, y ahora se mira en el espejo de la mañana cuando uno se levanta.

Esto es un proceso que tiene que ser acompañado por otros, porque no es fácil romperlo.

Tenemos un sistema de Seguridad Social que se basa en cotizaciones y una gran penalización a quienes no tienen ingresos ni cotización acorde con prestaciones contributivas, que está en contra de la Carta Social Europea, pero ante la que ni sindicatos ni partidos políticos han hecho demasiada presión, porque se trataba de los pobres, y estos no eran un número importante ni en cotizaciones sindicales, ni en votos en las urnas.

Estar en situación de pobreza material te arrastra a otra pobreza aún mayor,  a la exclusión de la sociedad que debiera ocuparse de esto

La Renta Básica se impondrá tarde o temprano, porque el número de personas en situación de pobreza material es insostenible, pero correemos un riesgo, y es que nuevamente se categorice para que nada cambie.

 Que se mantenga una Renta insuficiente, en pro de pasos de implantación en la que se prime la universalidad, para mantener el voto cautivo, y la incondicionalidad, para animar a las personas  necesitadas a salir del sistema de control de Servicios Sociales y servicios de empleo sólo por una cuestión económica, pero manteniendo el sistema de sumisión al capitalismo, desde la necesidad de completar ingresos, de tener una mano de obra cualificada solo por el hecho de la competencia en un mercado de empleo insuficiente.

El miedo a la pobreza hace que aceptemos cualquier trabajo. Que nadie nos llame vagos es más importante que ninguna otra cosa, hace que aceptemos cualquier forma de explotación que nos evite estar en la cola de los bancos de alimentos, a no ser para solidariamente contribuir a los mismos, para estar fuera del colectivo de pobres.

Si queremos salir de esta situación con la dignidad suficiente,  tenemos que romper con el miedo a ser pobres.

Asumamos que si elevan los tipos de interés (como lo hicieron hace unos años, que obligó a la colonia ecuatoriana a volver a su país porque no pudieron pagar la hipotecas, y otros ejemplos que hoy aún nos afectan), que si elevan nuevamente los tipos de interés, una buena parte no podrá pagar no sólo las hipotecas, sino tampoco los alquileres que ya están fuera del alcance de la mayoría en buena parte del estado.

Asumamos que somos pobres porque nuestra vulnerabilidad para lo básico es tan grande que poco a poco vamos viviendo en una aparente seguridad que se desmorona en un despido o en una enfermedad sobrevenida, o en cualquier circunstancia adversa para la que cada vez tenemos menos recursos familiares. Cuando asumamos que somos pobres porque nuestra vulnerabilidad es extrema,  tendremos la batalla ganada al miedo, y con ella estaremos en disposición de la defensa de la Renta Básica como nuevo paradigma de Seguridad Social en el que la Renta Mínima sea suficiente  y cubra lo básico.

Y con ello incluimos lo que poco a poco el sistema neoliberal va restando (con renta básica o sin ella) nuestros sistemas universales de Sanidad y Educación, el sistema público de pensiones y las negociaciones colectivas.

En estos días en los que el feminismo ha ganado no sólo las calles o los corazones sino la razón, es difícil poder pensar en los cuidados sin que nada cambie.

Los cuidados exigen que tengamos los medios de vida cubiertos, para podernos dedicar en la medida que exigen, porque solo así se mejora la vida, si este aspecto se tiene seguro. Una ley de dependencia que ha banalizado las prestaciones de apoyo para que sean posibles con prestaciones de cuidados en el entorno humillantes para quienes lo realizan requiere que se plantee al Renta Básica Universal como una protección de base para quienes se dedican a ello, y también para quienes tienen el impedimento para realizarlo por la necesidad de conciliación de lo económico y los cuidados.

Cuando estoy terminando oigo lo que ha pasado en Lavapiés, quizás un estado policial sea también lo que anden pensando. Necesitamos determinación para que los más vulnerables no sean el blanco de nuevos miedos a ser pobre, a poder morir, en el mar o en nuestras calles por falta de un lugar en el mundo.

                                                                                              Hontanares Arranz.  (Marzo 2018)

                                                                                              Marea Básica

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